La mama es una glándula y como tal presenta actividad secretoria. Ésta se puede observar incluso en el momento del nacimiento como resultado de la influencia de las hormonas maternas en el recién nacido. Al igual que la actividad secretoria de la mama durante el embarazo o lactancia.
La descarga o flujo por el pezón es una situación que causa molestia, preocupación y ansiedad en las mujeres, representa cerca del 7% de las consultas por patología mamaria. Además de que en toda la las campañas de prevención de cáncer de mama, hacen hincapié en la secreción como un signo de alarma que sugiere cáncer.
Lo importante es conocer bien las características del flujo como lo es, la consistencia, espontaneidad y color. La mayor parte de los derrames por pezón (telerragia) son causados por afecciones benignas. Dentro de las causas más frecuentes se encuentran los papilomas y la ectasia ductal. La ectasia ductal consiste en la dilatación de los conductos mamarios asociados a la presencia de células inflamatorias crónicas.
La secreción bilateral orienta hacia patología benigna. La unilateral, espontánea, no asociada a trauma, sanguinolenta o clara y transparente se asocia a patología maligna. Si la secreción es lechosa debe sospecharse una elevada secreción de prolactina debido a un adenoma hipofisiario (un tumor en el cerebro); esta asociación se ha observado desde un 2,2% a un 47% de los casos. Una incompleta involución glandular después de la lactancia puede dar esta secreción llamada galactorrea, que es lo que ocurre en aquellas mamás que dejan de lactar de un día a otro. Se ha observado que altas dosis de tranquilizantes también pueden inducir galactorrea. La galactorrea cesa luego de la suspensión del medicamento y puede no presentarse con dosis menores. Si la secreción es café -verdosa y asociada a dolor puede deberse a cambios fibroquísticos. La ectasia ductal se caracteriza por secreción café – azulosa. Hasta el 60% de las pérdidas por el pezón en la ectasia ductal, contienen bacterias se desconoce si la infección es la causa primaria o es secundaria a sobre contaminación. La ectasia ductal no indica predisposición al cáncer.
La secreción sanguinolenta es la que más produce ansiedad, sin embargo, la mayoría de las veces ésta se debe a la presencia de un papiloma intraductal que generalmente es de etiología benigna. El diagnóstico diferencial de cualquier tipo de secreción mamaria (especialmente la sanguinolenta y la acuosa) siempre se hace con carcinoma mamario in situ o invasor. Durante el examen clínico se debe buscar él o los conductos por donde se exterioriza la secreción. El número de conductos que producen la secreción es muy útil para el diagnóstico ya que la pérdida por múltiples conductos rara vez es de causa maligna, mientras que la pérdida por un sólo conducto es altamente sugerente de malignidad.
Cuando la pérdida por pezón se asocia a un tumor, es más frecuente que nos encontremos frente a un cáncer. Se debe solicitar una mastografía a todas las pacientes con descarga por el pezón tanto para buscar una lesión focal como para estimar la naturaleza de la alteración si el examen arroja la presencia de tumor.
En los últimos años el ultrasonido hecho por expertos permite visualizar los conductos mamarios con exactitud logrando identificar lesiones intraductales susceptibles de ser biopsiadas. Si se detecta contenido sólido intraductal se puede recurrir a una biopsia. Si la biopsia confirma la presencia de elementos papilares o cualquier lesión premaligna, se debe ir a cirugía. La resección de él o los conductos afectados será la cirugía a practicar.
Bibliografía:
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