Tenía mucho tiempo buscando apoyar de alguna manera a alguien que lo necesitara, sin embargo, se volvía un poco difícil, ya que, no conocía organización a la cual acercarme ni el tiempo para hacerlo.
Un día una muy buena amistad me platico acerca de EIRA, a qué se dedicaban y la bonita labor que era la donación de cabello para hacer pelucas oncológicas que serían entregadas a pacientes con cáncer.
Puedo decir que realmente me pareció una bonita manera de poner mi pequeño granito de arena y ayudar a personas que necesitan nuestro apoyo,me convenció y comenzamos a poner manos a la obra en este que sería uno de los proyectos más bonitos.
Comencé a prepararme cuidándome lo más que pudiera mi cabello para que tuviera el largo y brillo que buscaba y se pudiera convertir en una bonita peluca oncológica.
Al pasar los meses comenzaban a invadirme una mezcla de emociones entre las que estaba la intriga, emoción y nerviosismo, ya que jamás había hecho eso, sin embargo, lo encontraba motivante debido a la razón por lo cual lo hacía.
Con el paso de los meses y al acercarse el día todas esas emociones se fueron convirtiendo en satisfacción. El día había llegado y junto con acompañamiento de dos de mis amistades acudimos a cortar mi trenza, la cual tenía un tamaño de 30 cm de liga a liga, para su donación.
Mientras era grabado el momento tan esperado al ser cortada la trenza, me invadió una sensación muy satisfactoria, misma que se volvió obvia al mostrar una gran sonrisa mientras sostenía mi trenza con orgullo.
Realmente puedo decir que fue una experiencia increíble el saber que puedes contribuir a que otra persona pueda sentir la emoción de tener nuevamente cabello y el sacar una sonrisa en su rostro.
La emoción que sentí cuando por parte de EIRA me hicieron llegar un reconocimiento con mi nombre,de donante de cabello para pelucas oncológicas lo volvió todavía más satisfactorio, ya que no solo era el reconocimiento personal si no el que se te hacía por parte de EIRA, fue increíble.
La caída de cabello para una persona con cáncer es parte de un proceso difícil por el que pasa el paciente, ya que, no solo cambia su imagen,baja su autoestima, su seguridad y su confianza. Este tipo de actos le devuelve la seguridad y confianza al paciente, cambiando su apariencia y regresandole la fuerza para seguir.
Mientras que a nosotros como donante nos permite mostrar empatía para los demás, nos da mucha satisfacción, paz,y un crecimiento como persona. Cada vez son más las personas que con lo que pareciera una "pequeña" acción hace grandes cambios en la vida de muchas personas y por qué no decirlo, en muchas familias. Si se encuentra en tus posibilidades el tener un acto como este, hazlo te aseguro que encontrarás una satisfacción y paz como pocas veces la has sentido.
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