“El emprendimiento es para todos, no todos somos para el emprendimiento” algunas personas creen que emprender es cosa fácil y subestiman la acción, sin embargo, el emprendimiento depende de varios factores como políticos, sociales, económicos y personales.
El término emprendedor ha tomado más auge en las dos últimas décadas. Proviene del latín imprendere que significa tomar la decisión de realizar una tarea difícil y laboriosa, y ponerla en ejecución. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) indica que la actividad emprendedora está relacionada con el riesgo, la creatividad y la innovación. Digamos que el emprendedor es aquella persona que está en proceso de crear, desarrollar o consolidar una empresa a partir de una idea, aunque no cuenten con experiencia empresarial, tecnología o con financiamiento para materializarla.
El emprendimiento destaca por impulsar la economía y generar empleos. En México, las Pymes representan el 52% del PIB y generan el 72% del empleo, según el INEGI.
¿Una mujer puede ser emprendedora?, ¡claro, no hay limitantes!, entonces hagámonos otra pregunta ¿una emprendedora nace o se hace? la respuesta es se hace, sí bien se puede nacer con un don innato, con las cualidades y capacidades que la ayuden en los emprendimientos que realice o con las ganas de marcar la diferencia, una emprendedora se hace a base de esfuerzos y propósitos. Solo necesitas conectar tus talentos, tu pasión, tus valores e intereses con una idea para beneficiar a la sociedad con tu producto o servicio, seguro aprenderás a emprender si es lo que buscas.
Cada vez son más mujeres las que se arriesgan emprendiendo con ideas únicas; en nuestro país el emprendimiento femenino es el resultado de la búsqueda de opciones para enfrentar las necesidades económicas que hay en sus hogares, y mejorar los ingresos que tienen para ellos (INMUJERES, 2019) y también para retribuir a sus comunidades con un beneficio. De acuerdo con el Informe sobre brecha global de género 2020, realizado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), México ocupa la posición 25 de 153 en participación económica y oportunidad para las mujeres (FORBES, 2021).
¿Te interesaría ser un agente de cambio y convertirte en impulsora del desarrollo y bienestar de tu familia y de tu comunidad? El primer paso es creer en ti misma, saber que puedes lograr lo que te propongas; vencer el miedo a arriesgarte a hacer algo diferente; ordena y organiza tus ideas, establece fechas para alcanzar tus objetivos, y para estar bien preparada puedes tomar un curso o taller, por ejemplo, el Gobierno Federal a través del portal de INMUJERES da a conocer los programas que tiene para impulsar la incorporación de las mujeres en el sector laboral y fortalecer su partición económica.
El Observatorio Laboral nos presenta las ventajas de emprender:
Rocío Bernal, fundadora y Directora General de Mujer Emprende comenta que hablar de emprendimiento, es hablar de propósitos. Crear un producto o servicio con propósito, es dar lo mejor de ti, entregar tu corazón en esa idea o proyecto. Bernal diseño un lienzo para ayuda al futuro emprendedor a bosquejar su idea, con el cual logrará definir los recursos con los que cuenta y entender si la idea conecta con ellos.
Paso 1: Define cuál es tu propósito de vida.
Descubre tu por qué.
Paso 2: Identifica tus talentos.
Identifica cuales talentos naturales tienes, como los puedes fortalecer y aprovechar para iniciar un negocio.
Paso 3: Define cuáles son tus pasiones e intereses.
Pregúntate, ¿qué te apasiona? ¿qué te hace vibrar de emoción y motiva a levantarte todos los días? ¿qué te interesa? ¿cómo puedes conectar tu pasión e intereses con una idea de negocio? ¿tu idea de negocio actual conecta con tus pasiones e interese?
Paso 4: Haz un inventario de tus recursos estratégicos.
Todas las personas tenemos 5 recursos estratégicos. El primer recurso es tu CREATIVIDAD, tu capacidad de solucionar problemas, usar tus talentos. El segundo recurso es el TIEMPO, un recurso no renovable, ¿de cuánto tiempo dispones para emprender tu idea? ¿el uso de tu tiempo te acerca a tu objetivo de tener un negocio propio?. El tercer recurso es el DINERO, mucho o poco, define con cuánto dinero cuentas para invertir en tu emprendimiento, pregúntate si lo estás invirtiendo correctamente. El cuarto recurso son tu RED DE APOYO, ¿con qué personas cuentas para iniciar el negocio? ¿quién te apoya? ¿qué tipo de talento necesitas?. El quinto recurso es tu ENERGÍA, para crear la empresa de tus sueños, requieres de un elevado nivel de energía, para lograrlo tienes que invertir en tu autocuidado, todo lo que recomiendan los especialistas (hacer ejercicio, alimentarte sanamente, dormir suficiente).
Paso 5: Define que necesitas aprender.
Empezar un negocio requiere que aprendas cosas nuevas y desarrolles ciertas habilidades que te permitan cumplir tu sueño de emprendimiento.
Paso 6: Sustentabilidad.
Siempre debemos pensar en el progreso, tanto personal como social. Pregúntate si este negocio que estás emprendiendo impacta positivamente tu futuro y el de tu comunidad. Piensa en cómo tu negocio puede solucionar algunos de los grandes problemas que nos aquejan como humanidad.
Ahora que conoces un poco más del emprendimiento y tienes una idea para llevarla a cabo, anímate, realiza tu sueño y si al final no resulta no importa, lo habrás intentado. Recuerda que es importante buscar no solo una remuneración económica sino retribuir a tu comunidad con un beneficio.
Referencias:
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