¡Hola! Hoy te hablaré un poco sobre la mastopatía fibroquística.
De seguro has escuchado hablar a una amiga, vecina, a tu comadre, que fue a su revisión de pechos y le diagnosticaron fibrosis, displasia mamaria, mastopatía fibroquística o fibrosis quística, y al escuchar el nombre te imaginas que es una enfermedad muy grave y que probablemente sea cáncer. La realidad es que todos estos nombres hacen referencia a la misma condición, se trata de una enfermedad benigna, y se le concibe como una condición o desorden del tejido glandular más que como una enfermedad, y se vincula al proceso fisiológico relacionado a la acción de estrógenos y progesterona.
Entendemos por fibrosis a una gran cantidad de tejido fibrótico, del que se componen los ligamentos y el tejido cicatricial (cicatrices), es por ello que tienen una consistencia como hule, dura y firme al tacto. Los quistes son sacos redondos u ovalados que están llenos de líquido dentro de los senos. A menudo se sienten como una protuberancia o masa (bulto) redonda y móvil, que también podría resultar dolorosa al tacto. Son más frecuentes en mujeres de entre la tercera y la cuarta década de vida, aunque pueden presentarse en mujeres de cualquier edad.
Las causas de estos cambios de la mama no se conocen del todo bien, aunque se sabe que se asocian a niveles de las hormonas del ovario, pues el trastorno cede después de la menopausia. También se asocia con el ciclo menstrual y con condiciones dietéticas.
Clínicamente se caracteriza por la presencia de dolor en los pechos cada menstruación, con aumento de tensión y modularidad(que sientes muy hinchados los pechos y con bolitas), la cual predomina en los cuadrantes superiores externos, donde puede encontrarse un nódulo doloroso dominante. Estos síntomas tienden a empeorar justo antes de su periodo menstrual, y pueden cambiar durante las distintas etapas de su ciclo menstrual. Es posible que los senos se sientan con protuberancias, y algunas veces puede salir un flujo transparente o ligeramente turbio de los pezones.
Cuando el médico te dice que padeces esta enfermedad, la primer pregunta que te surge es, ¿esto es cáncer o se tiene un riesgo para padecerlo?, la respuesta es que la fibrosis o los quistes simples no aumentan su riesgo de padecer cáncer de seno en el futuro. Aunque existen otros llamados complejos que causan más preocupación, ya que hay una pequeña posibilidad de que contengan cáncer o que aumenten su riesgo de cáncer más adelante, dependiendo de lo que se descubra al momento de la biopsia.
La segunda interrogante es, ¿Cuál es el tratamiento?. La mayoría de las mujeres con cambios fibroquísticos y sin síntomas que causen molestias no tiene necesidad de tratamiento, pero podrían necesitar un seguimiento riguroso. Si la fibrosis le causa molestias leves, es posible que usted se sienta mejor con el uso de sostenes con soporte bien entallados, la aplicación de calor o con analgésicos (medicina contra el dolor) de venta sin receta.
En tanto a los quistes, todo se relaciona con el tamaño y a menos que esté causando molestias, no es necesario extraer el líquido que contienen. Sin embargo, se puede extraer mediante una aguja delgada y hueca que se coloca en el quiste, lo que puede hacerse para confirmar el diagnóstico. Extraer el líquido puede reducir la presión y el dolor durante algún tiempo. Si el líquido se extrae, este puede regresar más adelante, pero los quistes también pueden desaparecer con el pasar del tiempo. Para los quistes que continúan regresando y causando síntomas, la cirugía para eliminarlos puede ser una opción.
En algunas mujeres los síntomas mejoran si dejan de ingerir las metilxantinas y tiraminas, especialmente las presentes en las grasas de origen animal, café, cigarros, té, chocolate, refrescos de cola, quesos y plátanos.
Se ha sugerido que algunos tipos de vitaminas A y E ayudan a mantener el tejido fibrótico sin inflamación y en casos severos, se puede dar otro tipo de medicamentos con vigilancia médica por los efectos secundarios que pueden generar.
El ultrasonido mamario es un estudio muy útil en estas pacientes que generalmente son jóvenes y con mamas fibrosas por lo cual la mastografía puede tener menor sensibilidad. Por eso es importante no sólo realizar autoexploración mes con mes sino, acudir a hacerse una revisión anual con ultrasonido para detectar éste tipo de problemas y que la mujer pueda llevar una vida más tranquila.
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